Frecuentemente encontramos consejos y frases motivadoras que nos dicen que debemos pensar en positivo. Que pensando en positivo atraemos a nuestra vida aquello que queremos lograr.

La popular «Ley de la Atracción» nos dice que a partir de nuestros pensamientos vamos creando nuestra realidad. El enfoque de tus pensamientos te hace sentir de determinada forma con respecto a lo que deseas atraer a tu vida, y esa forma de sentirnos termina por materializarse. Es decir si logras sentirte agradecido por el logro de tu meta, incluso antes de haberla alcanzado, contribuyes a que esta meta se convierta en una realidad.

El problema es que nos cuesta mucho ejercer el control suficiente para verdaderamente enfocar nuestros pensamientos en lo que queremos y alejarlos de aquello que sentimos que nos falta.

Si estás atravesando una difícil situación de escasez económica, puedes repetir mil veces «quiero ganar más dinero», «quiero ganar más dinero», puedes procurar con todas tus fuerzas sentirte agradecido por ese dinero que aún no recibes, pero será muy difícil que logres apartar de tu mente el sentimiento de carencia que te agobia o la difícil situación que puedes estar atravesando.



Cómo pedirle a una persona que enfrenta una terrible enfermedad o que no cuenta con los recursos para sostener a su familia, que enfoque su mente en positivo o que visualice que todo va a estar bien. Difícil ¿verdad? Si esta persona no está adecuadamente preparada, su intento de pensar en positivo probablemente lo lleve a agudizar aún más su frustración.

Entonces, no es tan simple pensar en positivo siempre. Pero ¿qué hacer cuando enfrentamos situaciones que nos agobian? ¿Es posible mantenernos positivos en momentos que hacen que esto parezca imposible?

Pensando en este tema e indagando en algunos portales de psicología encuentro que la mayoría coincide en la necesidad de fortalecer la resiliencia (según la RAE la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas), a través de la observación objetiva de nuestros problemas, sus causas y la forma en que nos hacen sentir, buscando evitar que se apoderen de la totalidad de nuestra mente, procurando mirar más allá del problema.

Esto suena bien, sin embargo, el fortalecimiento de esta capacidad es algo que no podemos lograr de un día para otro. Es necesario cambiar hábitos de pensamiento que pueden estar arraigados muy fuertemente en nosotros.

Los problemas y los momentos de crisis se presentan sin avisar. No todos respondemos igual ante estas situaciones. Algunas personas se sobreponen con mayor facilidad que otras. No se trata de no llorar ante una tragedia o de mantenerte firme ante la mirada de los demás. Se trata de lo que va por dentro. En que medida permitimos que el dolor o la angustia invadan nuestra mente y tomen el control.

Esto refuerza la idea de que es necesario y muy importante poner nuestra atención en el desarrollo de nuestra inteligencia emocional. Todos estamos expuestos a tener que enfrentar situaciones en extremo difíciles en nuestra vida, y puede que no sepamos con certeza que tan preparados estamos para sobreponernos. Es más, puede que pensemos que estamos mejor preparados de lo que realmente estamos. ¿Qué tan preparado estas tú?


    1 Response to "No se trata sólo de pensar en positivo"

    • Una Chica del montón

      Desde luego,cada persona es un mundo,cada situación también y cada cual nos tomamos las cosas de diferente manera y por eso nunca sabemos con exactitud que hacer pero si que existen pequeñas pautas por las cuales guiarnos para al menos intentarlo 🙂 ¡Buen post!

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